Todo ser humano debe contar con pleno derecho a creer o no creer en la
inmortalidad y lo sagrado. El Mensaje da la mayor importancia al tema de la
inmortalidad y lo sagrado porque de acuerdo a cómo se emplace una persona
frente a esto, así será la orientación de su vida. El Mensaje asume las
dificultades de examinar abiertamente las creencias fundamentales, chocando con
la censura y la autocensura que inhiben al pensamiento libre y a la buena
conciencia.
En el contexto de la libre interpretación que
propicia el Mensaje, se admite que:
Para unas personas la Inmortalidad se refiera a las
acciones realizadas en vida, pero que sus efectos se continúan en el mundo
físico a pesar de la muerte física. Para otras, la memoria que se conserva en
los seres queridos, o aun en grupos y sociedades, garantiza la persistencia
después de la muerte física. Para otras más, la inmortalidad es aceptada como
persistencia personal en otro nivel, en otro “paisaje” de existencia.
Siguiendo con la libre interpretación, algunos sienten a lo Sagrado como
el motor del afecto más profundo. Para ellos, los hijos u otros seres queridos
representan lo Sagrado y poseen un máximo valor que no debe ser envilecido por
ningún motivo. Hay quienes consideran Sagrado al ser humano y a sus derechos
universales. Otros experimentan a la divinidad como la esencia de lo Sagrado.
En las comunidades que se forman en torno al
Mensaje, se considera que las diferentes posturas asumidas frente a la Inmortalidad
y lo Sagrado no deben ser simplemente “toleradas”, sino genuinamente
respetadas.
El Mensaje es expresión de lo “Profundo”, de la interioridad del
espíritu humano capaz de trascender los tiempos y espacios en que vive nuestro
“yo”. Es el medio capaz de ponernos en presencia de lo Sagrado...
Lo sagrado se manifiesta desde la profundidad del ser humano, de ahí la
importancia que tiene la experiencia de la Fuerza como fenómeno extraordinario
que podemos hacer irrumpir en el mundo cotidiano. Sin la experiencia todo es
dudoso, con la experiencia de la Fuerza tenemos evidencias profundas. No
necesitamos de la fe para reconocer lo Sagrado.
La Fuerza se obtiene en algunas ceremonias como el Oficio y la
Imposición. También en las ceremonias de Bienestar y Asistencia se pueden
percibir los efectos de la Fuerza.
El contacto con la Fuerza provoca una aceleración y aumento de la
energía psicofísica, sobre todo si cotidianamente se realizan actos coherentes
que, por otra parte, crean unidad interna orientada hacia el crecimiento
espiritual.
Implementación del Mensaje
Las personas a quienes llega actualmente el Mensaje suelen encontrarse
para realizar ceremonias y asistir a experiencias reconfortantes y sentidas un
día a la semana. Algunas de ellas toman en sus manos la propagación del Mensaje
y para ello efectúan una segunda reunión semanal en la que estudian el Libro,
la Experiencia y el Camino y a veces algún material complementario como aparece
en Habla Silo o en Experiencias Guiadas.
Aquellos que sienten un
llamado para la propagación del Mensaje se coordinan a efectos de difundirlo
por los medios que estén a su alcance. Ellos se convierten en verdaderos
Mensajeros después de haber declarado públicamente sus intenciones en la
ceremonia de Reconocimiento que se efectúa frente a la comunidad en pleno.
